Ricardo Álvarez recibe el reconocimiento como Ciudadano Ejemplar

El domingo, 14 de octubre, por la mañana, el Ayuntamiento de Zaragoza acogió el acto de entrega por parte del alcalde, Pedro Sanitisteve  y la concejala de Participación, Elena Giner, de los reconocimientos como Zaragozanos Ejemplares a Ana Iritia, presidenta de la Asociación Aragonesa Pro Salud Mental, a la Asociación de Artistas Figurativos Aragoneses y a Ricardo Álvarez.

Aragón TV (noticia a partir del minuto 12:25)

Heraldo de Aragón

Ricardo Álvarez, Ciudadano ejemplar

Ricardo Álvarez, cuyo nombramiento fue propuesto por la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ), nació en Zaragoza en 1945, en el barrio de Puerta del Carmen. Tras completar su formación profesional fuera de la ciudad (hoy es profesor de Ciencias Físicas en la Universidad de Zaragoza) y su regreso en 1968, es vecino del barrio de Torrero desde 1973. En él se incorporó a la Asociación de Cabezas de Familia Ramón Pignatelli, que con el tiempo pasó a llamarse Asociación de Vecinos de Torrero Ramón Pignatelli de la cual fue presidente. Desde el movimiento vecinal del barrio participó en múltiples actividades y luchas para dotar a este de los servicios básicos de los que carecía, desde la urbanización de las calles, asfaltado, aceras, agua potable, etc., a los servicios educativos y sociales.

Entre las muchas reivindicaciones, que luego fueron realidades para el barrio, podemos destacar la urbanización del antiguo Polígono 37, la construcción de la zona escolar del barrio, con la guardería Aragón y el IES Blecua, el Centro de Salud La Paz, el Centro Cívico de Torrero, o el La Paz.

En cuanto a la faceta más social, a la que Ricardo ha dedicado particular atención, cabe destacar los esfuerzos para conseguir unas viviendas dignas para la población de etnia gitana en la Quinta Julieta, así como la creación del Centro Socio Laboral dirigido a las y los jóvenes.

Y no solo hay que destacar su labor en el barrio. Ya desde 1976 participó en la unión de las incipientes asociaciones vecinales que formarían la Agrupación de Barrios Urbanos de Zaragoza, germen de la actual Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ), de la que también sería su primer presidente. Desde ella potenció el trabajo conjunto de las Asociaciones Vecinales para conseguir una ciudad más habitable para todas y todos. De esta época, y entre tantos logros en los ámbitos del urbanismo, servicios sociales y equipamientos, hay que resaltar su contribución para hacer unas fiestas del Pilar populares y, en particular, para recuperar la Cincomarzada, celebrada todavía ilegalmente en 1979, y que pronto se convertiría en la fiesta laica y solidaria más popular del calendario zaragozano.

También ha promovido la Plataforma Solidaria de Torrero cuyo objetivo es buscar soluciones a las demandas originadas por este tiempo de crisis, y en la actualidad preside la Federación Aragonesa de Solidaridad en representación de la ONG Acción Solidaria Aragonesa, y sigue impulsando la Cátedra Universitaria de Cooperación al Desarrollo, de la que fue uno de sus creadores, estando implicado en reclamar los derechos de las personas refugiadas y migrantes sean económicos o políticos.

 

Discurso íntegro

Cuando Manuel Arnal me comunicó que me proponían desde la Federación de Asociaciones de Barrios me vinieron dos pensamientos a la cabeza.

El primero fue que es el aprecio y el cariño de los demás, el amor en definitiva, lo que conforma la vida de las personas. Somos en la medida en que se nos visibiliza, se nos tiene en cuenta, se nos valora, se nos quiere…

Obviamente no a estos niveles de reconocimiento público y pomposo sino en el de cada día, en de la amistad, el cariño, la ternura. Y que es bueno, es necesario demostrárselo a quienes nos rodean para que sepan que viven en nosotros. Y, como obras son amores, dicen, también mediante la acción social y política, sea de proximidad a tus convecinos, como intenté hacer unos años, o en la distancia, como las circunstancias me han empujado últimamente hacia la cooperación internacional. Si reclamamos todos los derechos para nuestros conciudadanos ¿qué razón hay para que los podamos disfrutar una minoría de la población mundial mientras la gran mayoría vive en la precariedad o incluso muere a causa de ella?

El segundo pensamiento fue que esa interrelación va conformando nuestra personalidad, orientando nuestras sensibilidades y nuestras opciones, alentando nuestros compromisos… No sé si es aquello de las buenas o malas compañías que nos decían de pequeños pero, al final, somos lo que nos hacen los demás, somos las personas que nos rodean. M es el fruto de quienes me han rodeado en esos años. Yo soy ellos y ellas.

Quiero terminar dando las gracias por ese aprecio de quienes me han propuesto, el Secretariado de la FABZ. Cómo no recordar a mis primeros compañeros en él, en 1978: José Luis Martínez Blasco, Ricardo Berdié, Virgilio Marco y Santiago Villamayor. Tiempos de euforia ciudadana, creyendo rozar con los dedos lo que llamábamos el cambio. Igualmente gracias al Consejo de Ciudad, por haber aceptado la propuesta, y a la Corporación Municipal por el nombramiento. Vaya también a la inversa mi reconocimiento para que se puedan sentir igualmente apoyados y queridos por las personas a quienes representan.

Gracias mil.

Ricardo Álvarez

Ricardo Álvarez recibe el reconocimiento como Ciudadano Ejemplar